Tres trucos para aumentar tu productividad fácilmente

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Aumentar tu productividad es una obligación si trabajas desde casa. Pero antes de entrar en materia, déjame contarte una historia.

Era yo muy pequeña cuando aprendí que trabajar era una obligación. Sin embargo, la idea de tener que ir a trabajar y salir de mi casa me aterraba. ¿Qué persona en su sano juicio querría madrugar cada día para ir a un sitio en el que lo único que puedes hacer es trabajar?

Pasó el tiempo y ya con doce años lo tenía muy claro: quería trabajar desde casa. Recuerdo que cuando comentaba mis ansias de ganarme el pan sin tener que salir, los adultos me decían: “ojalá fuera tan fácil”. ¡Menudo golpe de realidad! ¿Me estás diciendo que cuando te haces mayor no puedes vivir como te dé la gana? Y voy más allá: ¿me estás diciendo que te tienen que pagar para trabajar? ¿Que no lo hacéis por gusto? El paso de los años resolvió mis dudas. Pasé por diversos trabajos de esos de madrugar, de ir a la oficina, de volver a casa a hacer nada porque tenía el cerebro frito y, aunque los hice todos con mucho gusto, seguía con la idea cumplir mi meta de la vida adulta: trabajar desde casa. Años después mi salud me dijo que cortase el rollo y encaminara mis esfuerzos a crear una forma de trabajo que me evitase estrés y sufrimiento. Tras mucho esfuerzo y asumiendo muchos riesgos lo conseguí, no sin antes liarla parda unas cuantas veces ya que claramente la productividad no era mi punto fuerte, de ahí que haya decidido traerte este post.

Entender qué falla

Para aprovechar al máximo los consejos que te voy a dar es importante que primero localices qué está minando tu productividad. Puedes empezar por anotar tus rutinas habituales de trabajo: qué días trabajas, a qué horas, cómo y cuándo haces los descansos y, sobre todo, qué es eso que no estás consiguiendo. Esto te permitirá entender qué patrones sigues para luego hacer algunos cambios y volver a comprobar si tu productividad ha mejorado o empeorado. Es importante que hagas estos apuntes con total sinceridad, sin miedo a apuntar cosas como “me paso seis horas leyendo mi timeline en Twitter”. Piensa en esto como en una dieta: es necesario saber qué comes ahora para regular tu alimentación y conseguir tu objetivo, pero a su vez es necesario que se adapte a tu estilo de vida y también a lo que te gusta comer.

Los primeros intentos

Que mi rutina era nefasta al principio fue el fallo que me costó asumir. Eso sí, una vez que cuestioné mi propia metodología, mejoré rápidamente. Como te he recomendado en el punto anterior, me hice una lista con todo, absolutamente todo lo que hacía. Si te digo la verdad, cuando lo leí me dio hasta vergüencita pero oye, por algo se empieza. Vi que mi problema principal era que no me centraba en las tareas y además me ponía a hacer varias cosas a la vez. Al final del día, en vez de tener una tarea resuelta, tenía varías al 70%, ¡pero no se acababan nunca!

Empecé por crear un horario que me servía, sobre todo, para limitar mis horas de trabajo y no eternizar las tareas. Comprometerme con él fue un gran avance, y mejoró exponencialmente mi productividad. Aún podía mejorarla más así que encontré tres opciones que terminaron por hacerme la vida mucho más sencilla. Ahora sí, aquí tienes las tres trucos para aumentar tu productividad fácilmente.

Tanto si ya trabajas desde casa como si te lo estás planteando, quiero dejarte aquí tres trucos que han mejorado, no solo mi productividad, sino incluso mi calidad de vida. 

Administra bien tu tiempo

Como te he dicho antes, ponerte un horario es fundamental para delimitar qué horas trabajas al día. Seguro que a estas alturas de tu vida ya sabes si rindes más por la mañana, por la tarde o por la noche. Quizá son tus responsabilidades externas las que deciden estos bloques, pero si ya lo tienes claro lo mejor es que ahora de que desgloses qué vas a hacer y durante cuánto tiempo. El compromiso con esta limitación de tiempo te va a facilitar la organización de tus tareas y todos los procesos dentro de ellas.

Para empezar, haz una lista con todo lo que tengas que dejar resuelto esa semana: TODO. El primer día que lleves a cabo esta rutina puedes comenzar haciendo la lista, pero mi recomendación es que esta lista la elabores al finalizar cada día de trabajo, porque tienes toda la información fresca, tu cerebro está en contexto y te van a fluir más rápido las ideas. Si trabajas de lunes a viernes, puedes preparar la lista el viernes para el lunes.

Al lado de cada tarea apunta cuánto vas a tardar en terminarla. Si crees que vas a tardar 20 minutos, escribe 30, así siempre tendrás un margen, tal que así:

Horario para aumentar productividad
Así te puedes organizar las tareas
  • Crear un perfil en redes sociales (60’)
  • Responder email presupuesto (10’)
  • Hacer pedido de nuevo material (25’)

Si alguna tarea se puede dividir en varios pasos, apúntalos, por básicos que te parezcan. Te pongo un ejemplo:

Crear un perfil de redes sociales (60’):

  • Preparar imagen de perfil (10’)
  • Preparar 5 publicaciones (20’)
  • Programar publicaciones (10’)
  • Preparar texto de la biografía (20’’)

Responder email presupuesto (10’)

Hacer pedido de nuevo material (25’)

  • Repasar el inventario
  • Hacer una lista con todo el material que necesito
  • Enviar email

Esta manera de organizarte te vendrá muy bien también si tienes que crear contenido más complejo, como pasa con los vídeos para Youtube, que pueden abarcar varios días (grabación, montaje, edición, locución).

Cada vez que taches una de estas tareas, tu cerebro (y la dopamina) te darán esa sensación de recompensa que te hará seguir motivado. Psicológicamente es muy satisfactorio.

Organiza tus días por temática y dedica cada uno a una disciplina o materia. En mi caso, cuando tengo varias ilustraciones pendientes, dedico un día entero a ellas, así puedo sacar todo el material que necesito de una vez y no pierdo tiempo recogiendo y cambiando la disposición de mi espacio de trabajo. Otro día lo dedico solo a lo que tenga que ver con logotipos y otro día a responder todo lo que me llega a la consultoría.

El primer día que empieces esta rutina puedes comenzar haciendo la lista, pero mi recomendación es que esta lista la hagas al finalizar cada día de trabajo, porque tienes toda la información fresca, tu cerebro está en contexto y te van a fluir más rápido las ideas. Si trabajas de lunes a viernes, dedica tus últimas horas de trabajo a hacer la lista de tareas y a asignarle los días en la semana siguiente.

Antes de que pases al siguiente truco me gustaría saber cómo organizas tú tus tareas. ¿Me lo dejas en comentarios?

Opciones Auditivas

Ya cuando era pequeña solía estudiar con música de fondo, una técnica que usaba mi hermano y que a mí me ayudaba bastante. El gran Mike Oldfield y muchas bandas sonoras de películas nos acompañaban en nuestras tardes de estudio. Esto me ayudaba con uno de mis puntos débiles: la concentración. Esta costumbre de ponerme música para trabajar o estudiar me ha acompañado en la vida adulta y he querido explorar otras opciones.

Y es que no solo la música me ayuda a concentrarme. Hace unos años me di cuenta de que en la ducha, como a mucha gente, se me ocurrían las mejores ideas. Al principio me hacía gracia, y me limité a tener la costumbre de apuntar estas ideas al salir de la ducha. También caí en la cuenta de que cuando quiero relajarme, me tumbo en la cama y pongo sonidos de olas de fondo. Oye, y me ayuda un montón. Y de pequeña también era entrar en el coche y me quedaba sopa con ese sonido tan característico de velocidad. ¿Por qué me pasaba esto? Y más importante, ¿podía servirme para trabajar?

Me invadió la curiosidad e investigué algo más y lo he clasificado en tres tipos de sonidos:

1. Sonido ambiente

Es el sonido de situaciones reales. Dentro de esta categoría distingo dos tipos: el sonido poblado y el natural.

El sonido poblado puede ser de una cafetería, un mercado o una sala de exposiciones. Un sonido continuo, sin estridencias que normalmente incluye voces de personas. Te teletransporta a lugares poblados, aunque normalmente el lenguaje es ininteligible (para que no te distraiga). El sonido ambiente te puede ayudar a concentrarte, a relajarte, y a calmar tu ansiedad mientras resuelves tus tareas. Te dejo aquí algunos de mis favoritos.

(Me encanta el de cafetería. Me recuerda a esas veces que me llevo el portátil a trabajar por ahí y me da buen rollito)

El sonido natural es aquel que no incluye voces humanas. Puede ser el sonido de la lluvia, de una tormenta, el de las olas del mar, o incluso el de la ducha cayendo.

2. Ruido de colores

Esto era nuevo para mí. Ese sonido constante, turbulento y de textura irregular resulta que está clasificado en colores: blanco, rosa, marrón, azul, violeta y gris.

Al principio no me atrevía a ponérmelo para trabajar, porque no estaba acostumbrada a tener sonidos que no fueran melódicos mientras realizaba mis actividades. Sin embargo ahora me encanta, y el hecho de que sea constante me quita esa sensación de estrés de saber que una canción se va a acabar.

3. Música de estudio.

Llamo música de estudio a aquella que es melódica, intencionada y con cierto procesamiento detrás. Puedes escuchar una selección de ella en esta lista que he creado en Spotify.

En este caso distingo entre tres opciones:

· Bandas sonoras. tanto de películas como de videojuegos. Son una buena opción porque ya las conoces, así que pierdes ese factor de descubrimiento y solo tienes que dejarte llevar. Quiero destacar especialmente las de videojuegos, ya que están diseñadas especialmente para que no te distraigas mientras estás avanzando niveles, descubriendo mundos o combatiendo enemigos. Entre mis favoritas para trabajar están la de la Trilogía de El Señor de los Anillos, la de Skyrim, Unravel, The Witcher o, por supuesto, la saga Kingdom Hearts.

· Música instrumental, que puede ser creada específicamente para ser ambiental, o bien por el género musical al que pertenece se puede utilizar como tal. Es el caso de Mike Oldfield, Jean-Michelle Jarre, Tangerine Dream, o mi favorito, George Skaroulis. Podéis encontrar a todos estos artistas en Spotify.

· Híbrida es para mí aquella que mezcla música de estudio con sonidos de la naturaleza.

Así que ya sabes, utiliza el sonido para concentrarte. Ya sea sonido ambiental, ruido de colores o música de estudio, en cuanto des con el que mejor te sienta, notarás como tu productividad aumenta. Te cuento esto mientras escucho ruido marrón, magnífico para escribir.

Grupos de trabajo

Siempre me llamó la atención la gente que quedaba para estudiar. Ese pequeño ritual de ir a la biblioteca o a casa de alguien a ser productivo a tope era todo un enigma para mí. Yo no conseguía sacarle provecho. Siempre encontraba con qué distraerme, y si no ya buscaba algo que hacer que no fuera estudiar (dibujar, vaya).

Con los años me ha interesado más esta opción, quizá porque el nivel de responsabilidad aumentó o tal vez porque tenía mejor organizadas mis tareas y saltarme una suponía arrastrar las demás. El caso es que recientemente he descubierto algunos vídeos en Youtube que crean esta sensación de grupo de trabajo. Una hora de trabajo en la biblioteca, sin ruidos molestos, natural y realista y, lo mejor de todo, sin salir de casa. Muy curioso y tranquilizador.

Pero sin duda la estrella en este sentido ha sido el grupo de trabajo de Jaime Altozano. Si no lo conoces aún, Jaime es un divulgador que se ha hecho famoso por su canal de YouTube, en el que desmenuza la música y la hace entendible para los profanos. Su estilo inconfundible y su capacidad de análisis le ha llevado a colaborar en programas de televisión, así como en otros canales de Youtube.

El 13 de mayo lanzó a través de su canal de Twitch un espacio de trabajo para quien se quiera apuntar. Cada día, de lunes viernes y de 16h a 19.30h se trabaja, cada uno en la materia que quiera. Se trabaja por bloques divididos de la siguiente forma:

  • Una introducción de diez minutos, donde anima a todo el mundo a trabajar.
  • A continuación empieza el primer bloque de trabajo, de una hora y diez minutos de duración.
  • Una pausa de diez minutos, ideal para estirar las piernas, ir a por agua o hacerte una infusión.
  • Comienza el segundo bloque de trabajo, también de una hora y diez minutos.
  • Se cierra la sesión con treinta minutos de charla, que a veces se extiende.

Tengo que contarte que en los bloques de descanso siempre habla con sus seguidores o comenta temas sobre los que ellos mismos le preguntan. Esto me parece un acierto porque es una demostración más de que esto está diseñado para aumentar la productividad, y no para dárselas de nada.

El tiempo de trabajo está amenizado por una playlist que ha diseñado él con ayuda del feedback de sus suscriptores, que le aconsejan que quite o añada temas. Esta mezcla auditiva incluye temas del propio Altozano, así como música libre de derechos y muchas bandas sonoras de videojuegos (¡qué buen gusto!).

Aprovechando las funcionalidades de Twitch, tiene una serie de comandos para indicar el trabajo que estamos haciendo o para participar en el chat con iconos propios del canal y diseñados para este sistema de trabajo.

Quiero hacer una mención especial al trabajo de Teo y Juan escudero, encargados de diseñar el marco y las diferentes insignias e iconos, que le dan un salseo más que interesante al canal.

Y por supuesto a Estevell y Bite Industry, responsables del bot que contabiliza cuánto trabajas.

Ahora este grupo de trabajo sí me es útil.

¿Lo has probado ya?

Hasta aquí mis tres trucos para aumentar tu productividad fácilmente. Espero que te sean útiles, así que si te dan buenos resultados me gustaría saberlo. Me encanta recibir sugerencias, así que tanto si quieres conocer más sobre productividad como si quieres que escriba sobre otro tema, te animo a dejarme un comentario aquí mismo.

¡Nos leemos en el siguiente post!

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10 comentarios en «Tres trucos para aumentar tu productividad fácilmente»

  1. Hola María
    Me ha gustado mucho tu artículo, es personal y cercano pero además muy original. No sabía que existieran tantas opciones auditivas!! Yo normalmente escucho Radio 3 que me ayuda a marcarme las horas de la mañana con los distintos programas, y a veces me pongo Rockfm o una emisora de Jazz en inglés que es bastante amena y me sirve para potenciar el idioma. Los escucho de fondo, me «hacen compañía» pero cuando he de escribir algo que me supone mucha concentración les quito el volumen!
    Respecto a los grupos de trabajo, ¡ni idea de que eso existiera! Supongo que vienen muy bien a los que les cuesta organizarse el trabajo y quizá se distraigan..yo he sido siempre muy organizada y meticulosa con los horarios, pero tengo curiosidad por ver cómo son esos grupos… quizá me conecte al de Jaime, que recomiendas. Gracias por tu artículo, un saludo!!

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    • ¡Muchísimas gracias, Ana! La verdad es que llevo años sin ponerme la radio para trabajar o estudiar porque me distrae mucho (y es muy fácil distraerme). Cuéntame si utilizas alguno de estos métodos y te funcionan 😀 ¡Gracias de nuevo!

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    • La lista es el mejor truco, a primera hora pongo todo lo que hay que hacer, aunque yo no marco tiempos para terminarlo… En la música soy un horror, igual pongo a los suaves, hamlet y canto a grito pelao, que los planetas jay jay Johanson o Frank Sinatra (y sigo cantando) depende de la intensidad de si diseño, curo contenido o estoy enfrascado en procesos de mk on.
      Buen artículo!

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  2. Muy muy chulo e interesante. Me ha enganchado hasta el final. Has innovado en un tema muy trillado y tú le has dado otra vuelta más a la rosca y lo has conseguido, sorprendente!! 😍👏🏽

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    • ¡Muchísimas gracias! La verdad es que al principio pensé justo en que era un tema muy trillado pero como me ha ido también con esas cosillas he preferido arriesgarme jeje

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  3. ¡Wolas!
    He prometido que hoy dejaba el comentario… Y aquí estoy 😉
    Totalmente de acuerdo con que organizar la semana y marcar un tope de trabajo es fundamental. Porque como siempre hay cosas que hacer, terminas enredándote y se hacen siempre las mil ^^u

    En mi caso me gusta el sistema que dices de dedicar los días a X materia. Cuando se te juntan varios frentes es complicado de llevar y más si como dices, piden trabajar de forma diferente y preparar la mesa de trabajo.

    Sobre el tema del sonido para concentrarse… a mí me ocurre al revés. Soy muy auditiva y cualquier sonido me distrae, porque me centro en él y no me sale nada. Así que suelo intentar conseguir el silencio.

    ¡Un abrazo!

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    • Muchísimas gracias por tu comentario, Vanessa 😀 La verdad es que he llegado a un punto en el que tengo que hacer más cosas para mí que para clientes (¿me he convertido en mi propia clienta?). Y lo que dices del sonido, esa es mi fase TOP de concentración. Si necesito silencio para hacer algo es que es muy, muy importante.

      ¡Un abrazote!

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